Hola Colegas: ya se acerca fin de año y con ello también el término de nuestro curso. Ojalá tengamos nuevamente la oportunidad de trabajar en conjunto ya sea directamente o a través de la red.
Para mi ésta ha sido una excelente experiencia porque he interactuado con ustedes, además porque he aprendido a trabajar con nuevos instrumentos de comunicación. La verdad a mi me ha parecido muy entretenido.
Espero de todo corazón que todos tengan una muy hermosa y feliz Navidad junto a sus familias.Que el amor del niño Jesus invada vuestros corazones y los colme de alegría y esperanza. Recuerden que nuestro niño interior también espera su regalito de Navidad y somos nosotros mismos quienes podemos hacérselo...
Qué es lo mejor de la Navidad?
Yo digo que son las sonrisas; y las mejores de todas esas son las de los niños.Yo estaba por decir que lo mejor son los asados, el cola de mono, el relleno del pavo, los regalos, o las galletas; pero no, estoy convencida de que lo mejor de la Navidad son las sonrisas de los niños.A mí, por ejemplo, me emociona y me conmueve la carita de asombro y la sonrisa inocente de mi sobrina cuando toma en sus brazos el Niño Dios de mi madre y explora su textura. Y le pide a uno que se calle porque el Niño está dormido.A pesar de que he visto la escena igual, durante años, yo no cambio por nada el momento en que mis hijos abren sus regalos en la Nochebuena. Es emocionante ver sus caras de sorpresa y sus sonrisas de alivio al ver que el Niño, o Santa les ha traído lo que tanto esperaban; o algo que ni siquiera imaginaban en sus sueños más salvajes.Pero mejor aún, ¿qué hay de la carita sonriente de un niño a la espera de ver cómo reacciona usted frente al regalo que él le ha hecho? O la sonrisa de un niño que no esperaba recibir regalo alguno, por quién sabe que soledad, que pobreza, o que enfermedad.Usted dirá que soy una cursi; pero aquí, y haciendo cálculos, los mejores recuerdos de mis navidades siempre han involucrado sonrisas. Desde sonrisas inocentes, hasta sonrisas pícaras, pasando por sonrisas de complicidad y sonrisas de sí, yo también siento algo de nostalgia, pero me aguanto como culaquier adulto..Desde que yo era niña mis instantes favoritos de la Navidad son: el momento en el que el árbol y el nacimiento están concluídos y se encienden las luces, el proceso de selección de obsequios, cuando veo la mesa puesta, cuando pruebo la comida que con tanto amor ha preparado mi mamá, mi desayuno navideño con (por lo menos) una galletita de Navidad, y aunque esto ya no ocurre, ni podría volver a pasar, el momento en que mis padres entraban al cuarto y nos levantaban a mis hermanos y a mí para avisarnos que Santa ya había venido. Todo ello iluminado con sonrisas estupendas.Hay sensaciones navideñas que uno sólo puede experimentar cuando es niño, y por eso es triste cuando quiérase, o no, se pierde la alegría navideña vinculada a la niñez. Alguien a quien yo quiero mucho está ahora en ese proceso. Ha dejado de ser niña y está por convertirse en mujer. Ojalá que, si lee estas líneas, pueda recordar siempre que la Navidad, a final de cuentas, no está afuera de uno ni en las cosas, sino que está en la capacidad que tenemos los seres humanos de sentir alegría por la felicidad ajena, que está en ver sonrisas y en hacerlas propias, que está en sentirse infinitamente bendecido por la gente que le es leal, que le tiene cariño y que lo ama, a pesar de los defectos, de las manías y hasta de los agravios que uno ha cometido.¡Que Dios los bendiga a todos y que cientos de sonrisas de amor llenen sus navidades!
Con sincero afecto.
Ximena.